Cronógrafos

Relojes Cronógrafo. Funcionamiento

¿Para qué sirven esas esferas pequeñas y pulsadores en un reloj? Los cronos o  relojes cronógrafo son de las complicaciones más populares y útiles de la relojería. Mucho más que un simple reloj, es un instrumento de medición que combina elegancia y funcionalidad.

¿Qué es Exactamente un Cronógrafo? (Y lo que NO es)

Un error común es confundir “cronógrafo” con “cronómetro”.

  • Cronógrafo: Se refiere a la función de temporizador integrada en el reloj. Literalmente significa “escritor del tiempo”. Es un reloj con la capacidad de medir intervalos de tiempo de forma independiente a la hora actual.

  • Cronómetro: Es un término de precisión. Se aplica a relojes (con o sin función de cronógrafo) que han superado rigurosas pruebas de exactitud (como el certificado COSC).

Es decir, un cronógrafo mide el tiempo y un cronómetro certifica que lo hace con gran precisión. Puedes tener un reloj que sea cronógrafo y cronómetro a la vez. O un reloj que sea cronómetro pero no cronógrafo y viceversa.

Cómo Funciona un Cronógrafo

Usar un cronógrafo es más sencillo de lo que parece. Su esfera suele presentar:

  • Subesferas o Contadores: Pequeños diales que suelen mostrar los segundos transcurridos, los minutos y, a veces, las horas del temporizador.

  • Pulsadores: Los botones en la caja.

    • Pulsador star/stop: Inicia y pausa la medición y suele estar posicionado a la altura de las 14 h

    • Pulsador de reinicio: Reinicia el cronógrafo a cero y suele estar posicionado a la altura de las 16 h

Algunos tipos de Cronógrafos

No todos los cronógrafos son iguales, al igual que sus funciones. Aquí te presentamos los más relevantes:

  1. Cronógrafo de Cuarzo: Ideales para principiantes por su precisión, mantenimiento sencillo y por ser más asequibles. Marcas como Casio Citizen son líderes en este segmento.

  2. Cronógrafo Automático/Mecánico: La elección del purista. Albergan mecanismos complejos y fascinantes. Algunos modelos traen la tapa expuesta con ventana de exposición a través de la cual el calibre queda a la vista. Marcas como Seiko, Tissot y Hamilton ofrecen excelentes cronógrafos automáticos de entrada.

  3. Un cronógrafo monopulsante concentra las tres funciones esenciales del cronógrafo, es decir, iniciar, pausar y reiniciar, en un único pulsador. Para entender su relevancia, hay que remontarse a los años 30, antes del desarollo del cronógrafo de dos pulsadores. Su funcionamiento es sencillo. A día de hoy y a pesar de estar superados en funcionalidad por los de doble pulsador, se sigue fabricando. Llevar un monopulsante es poseer un pedazo de la evolución relojera.

  4. Cronógrafo Flyback: Una complicación que permite reiniciar la medición instantáneamente sin necesidad de pausar el contador del crono. Ideal para aviadores.

  5. Cronógrafo Rattrapante (o de Segundero Superpuesto): El más complejo, con dos agujas centrales que permiten medir tiempos intermedios o de varios competidores.

Relojes Cronógrafo ¿sí o no?

Un reloj cronógrafo es mucho más que un accesorio; es una declaración de intenciones. Es para quien valora la utilidad, la complejidad mecánica y un estilo inconfundible. A día de hoy estos aparatos ya se han visto muy superados por la tecnología, a nadie se le ocurriría medir una vuelta de una carrera de Fórmula 1 con un reloj mecánico. Aun así, siguen teniendo algo especial que llama a muchos. Está claro, si un cronógrafo es para ti o no, lo debes decidir tú mismo, como todo va en gustos.