Analizamos el Longines Spirit. Un reloj para aviadores firmado por una de las marcas ligadas a la historia de la navegación aérea.

El espíritu de los pioneros en tu muñeca. Longines Spirit

Hey, ¿qué tal? Bienvenido Atrapando el Tiempo. Soy Pablo y en el vídeo de hoy vamos a ver un reloj muy especial para mí, porque lo firma mi marca suiza favorita y porque debe ser el aviador más elegante o bueno, uno de ellos. Además, porque inopinadamente es mío, es el Longines Spirit.

El origen del Longines Spirit en 2020

Es en el año 2020 cuando Longines lanza al mercado esta serie de relojes, el Longines Spirit que quiere honrar el legado de la marca dentro del mundo de la aviación.

Personalmente, creo que Longines es a la aviación lo que Omega a la navegación espacial. Y no me estoy refiriendo solo dentro del grupo Swatch. Sabemos que hay muchas marcas importantes e históricas en este campo; Zenith, IWC, Breitling, Laco, Stoba, Fortis, Bell And Ross, etcétera.

El peso histórico de Longines frente a Zenith

A pesar de lo citado anteriormente, creo que Longines puede presumir junto a Zenith de ser las dos marcas que más han contribuido en el campo de la navegación aérea en momentos clave.

Digamos que Zenit fue la primera y eso nos queda claro cuando es la única marca que puede usar legalmente la palabra “Pilot” en los diales de sus relojes.

Los aportes del Longines a la navegación aérea

No sé si el hecho de ser los primeros tiene tanta importancia, me refiero a Zenith, como lo que hizo posteriormente Longines, que fue desarrollar instrumentos específicos para la navegación aérea, bastante antes que otras marcas. Además de eso está muy ligada a los vuelos transoceánicos sin escalas.

Por eso es que en los años 1920 y 1930 se convierte en la marca favorita de los pioneros en los vuelos transatlánticos por sus instrumentos de navegación y también por sus relojes de pulsera. O eso es lo que nos cuentan.

Longines Spirit - Contribuciones de Longines a la navegación aérea

Mitos y realidades sobre Longines

Lo cierto es que no hay ninguna constancia documental que ni Charles Lindbergh ni Amelia Earhart llevarán un Longines en la muñeca cuando cruzaron el Atlántico.

No sé si es una leyenda o es algo que Longines ha sabido aprovechar muy bien en beneficio propio.

De hecho, los relojes de cabina que sí sabemos que llevaba Charles Lindbergh en su vuelo eran Wempe o Elgin y no se conoce que usara reloj de pulsera en el vuelo del Spirit of San Luis.

El reloj Longines Hour Angle Watch

También hay que reconocer que la figura del explorador aéreo quedó definitivamente ligada a Longines cuando desarrollaron juntos en el año 1931, cuatro años después de atravesar el Atlántico, el reloj Longines Limber Hour Angle Watch, cuya función principal era calcular la longitud geográfica en los vuelos de navegación trasatlántica, usando la hora GMT y un sextante.

En aquel momento se consideraba un instrumento de precisión por los pilotos, pero no fue el reloj que usó en 1927, lógicamente

Longines y la Federación Aeronáutica Internacional

En el año 1919, Longines se convierte en el proveedor oficial de la FAI (Federación Aeronáutica Internacional), que era el organismo encargado de los registros de vuelo en las exploraciones aéreas. Y todo eso gracias a su precisión y su fiabilidad. Esto, que ahora puede parecernos una minucia, fue totalmente crucial en una época en la que navegar el cielo sin errores de tiempo equivalía a salvar vidas.

El legado del Longines Spirit en la aviación

Hay mucha más historia, pero no vamos a desarrollarla aquí porque si no esta reseña se haría eterna. Digamos que después vinieron otras marcas muy potentes como IWC, Breitling, que también han tenido mucho recorrido entre los relojes de aviación, pero bueno, ya digo que para mí Longines está ahí arriba de todo en este aspecto.

La posición del Longines dentro del Grupo Swatch

Aunque con respecto a esto, también os tengo que decir una cosa. Agradezco que el dueño de Longines sea el grupo Swatch y que la tenga relegada muy por detrás de Omega, Glashütte Original, Blancpain, Breguet, vaya, que no la haya metido ya no en el segmento de lujo. La ha dejado ubicada un poco por encima de las marcas de entrada, como Hamilton, Tissot, Certina, Mido, etc.

Yo diría que más o menos al mismo nivel que Rado y ya os digo que a mí me parece de una injusticia histórica apabullante, pero al mismo tiempo lo agradezco y de paso os formulo una pregunta. ¿Cuánto costaría este Longines Spirit si estuviera firmado por una de esas otras marcas? 

Longines Spirit - La posición de Longines dentro de grupo Swatch

Longines Spirit. Un reloj de aviador con pasado glorioso

Después de este preámbulo relacionado con la historia de Longines, creo que toca ya centrarse en la revista del su reloj, el Spirit. Pero antes quería compartiros el porqué para mí este reloj es un verdadero grial.

Los aviadores son mis favoritos y este se viene a reivindicar en mi caja como el que tiene un pasado más glorioso y encima el que aporta una belleza y una elegancia inusitada en mi colección de relojes de aviador.

Además, su llegada no estaba prevista, así que ya os podéis imaginar la ilusión que me hizo. Cuando llegó y por primera vez desde que colecciono relojes, el Brazalete venía perfectamente adaptado a mi muñeca. Y bueno, eso ya lo vi como la señal definitiva estaba para mí.

Vamos a verlo ya detenidamente.

Longines Spirit 42 mm - Un reloj de aviador con un pasado glorioso

Características principales del Longines Spirit

Es un reloj analógico con tres agujas y fechador.

Lo mueve un calibre automático firmado por Longines como L888.4, que viene a ser un desarrollo del archiconocido ETA2892, al que le han quitado frecuencia, ya que pasa de 4 a 3,5 Hz, dejando el reloj con 25,200 alternancias hora o siete pulsos por segundo.

Gracias a esa bajada en las alternancias han aumentado la reserva de marcha hasta 72 horas. Equipa un sistema antishock Nivashock, rotor bidireccional con rodamientos. Tiene 21 rubíes, permite el remonte manual y la parada del segundero.

Longines Spirit - Calibre L888.4

Prueba de la pasta luminosa

Menos mal que yo ya sabía que era muy buena, porque si no estaría acojonado perdido. 

Vamos a medir con otros pilotos como Laco, Messerschmitt, Hamilton y Alpina. Y todos esos al lado del referente que ya sabéis cuál es, el buceador Mido Ocean Star 600, que como siempre nos va a servir de metro.

No hay más preguntas, señoría. Me ha dejado ojiplático y callado por un tiempo. Mira que me he hartado de criticar muchos relojes suizos por la poca calidad del lumen, pero ahí lo tenéis. Un aviador con un desempeño que no le pide nada a al mejor buceador, hablando de pasta luminosa, claro. Es totalmente impresionante y por supuesto muy superior a sus rivales. Vaya, a los otros aviadores.

Prueba de cronometría. Longines Spirit

Este calibre, como lleva ese número 4 al final, nos indica que es el más alto de gama, con espiral de silicio y grado cronómetro. Y por eso lo que vamos a hacer ahora es precisamente comprobar su cronometría. 

Vamos a ver primero sus mediciones en uso real. 

Empecé a medirlo el día 28 y estuve 6 días. Ahí podéis ver las gráficas. Debo reconocer que al principio me asustó bastante. Los dos primeros días me atrasó 8 segundos diarios y yo, claro, todo disgustado y preguntándome ¿como que cronómetro?

Pero también pensé, “Vete tú a saber cuánto tiempo ha estado parado, vamos a darle una oportunidad a ver si va cogiendo vidilla” y tal cual. Solo le costó un poco agarrar ritmo al principio porque a partir de ahí se ha ido autorregulando y ya veis que la cifra. 

Empezó siendo de -8 segundos al día y ha acabado en – 2,10 segundos al día, con tendencia a acercarse cada vez más al cero. Aunque eso sí, no se corresponden demasiado con ese +4 segundos al día que veis en el crono comparador. Aunque también debo decir que esta medida con la máquina se hizo muchos días después de que la que hice yo con la aplicación. Quiero decir que a lo mejor el reloj ya había cogido marchita

Medidas del Longines Spirit

Sus medidas son 42 mm de diámetro, 51,2 mm entre postes, pero si sumamos que el eslabón final es macho, se va hasta los 56 mm, 12,2 mm de altura y 22 entre asas. 

Diámetro:
42 mm

Grosor:
12,2 mm

Lug to lug:
51,2 mm

Entre asas:
22 mm

Longines Spirit - Medidas del reloj

Peso y precio. Longines Spirit

Su peso con el brazalete adaptado a mis 18,5 cm de muñeca es de 147 gramos.

Su PVP en esta medida es de 2.600 €. En 40 mm cuesta 2,450 € y curiosamente, el más pequeño es el más caro, pues el de 37 mm, que por cierto es el último que han lanzado, sale en 2.800 €

Claro que también se pueden encontrar bastante más baratos. De hecho, hay más de un vendedor en, por ejemplo, en Crono 24, que lo tienen con brazalete y alrededor de 1800 € nuevo. 

Detalles. Longines Spirit

Antes de tener el negro en la mano, yo creía que los que más me gustaban eran por este orden, el verde, el azul, luego el negro y por último el blanco, pero en cuanto tuve este en la mano, el flechazo fue instantáneo, y os lo explico o lo intento.

El grandísimo contraste que hay con ese dial negro mate, que resalta enormemente gracias al buen antirreflejante que equipa, hace que los índices, por momentos, parecen iluminarse artificialmente de tanto que brillan. Lo mismo que el perfil del rehaut con un brillo inusual y más aún en esa zona. Otro tanto con las cinco estrellas o las alas del logo. De manera que pasa en un pispás de ser un muy capaz reloj de herramienta para aviadores, por su precisión y extrema legibilidad, al aviador más guapo y elegante que te puedes imaginar. 

Reconozco que después de esa primera impresión superfavorable, aún me faltaba una prueba muy importante y es que aún no había dormido con él y me daba miedo que ese momento crucial rompiera toda la magia. 

Lo digo porque en los relojes suizos, bueno, no todos, pero en muchos suizos, parece que no han estudiado bien el lumen y por eso tenía ese prejuicio y ese gran miedo de que me decepcionara. Pero no os voy a mentir, fue una noche gloriosa y un amanecer aún mejor.

No es que superara la prueba del despertar, es que iluminaba la habitación. Bueno, quizá esté exagerando un poco, pero ya sabéis que me entusiasmo cuando algo me gusta y la verdad, no esperaba tanto de la pasta luminosa de este Longines, así que me puse contentísimo.

Y bueno, estaba hablando de la esfera y ahora sí, ya espero hacer la revista del tirón.

Es negra, como la más negra que hayas visto, pero antes tiene un anillo en disposición plana, pero en otra altura. En él vemos los índices minuteros, que son barras y números arábicos. Lo más espectacular es ese perfil que desciende en 45 grados hasta el dial, este tiene un brillo de una calidad e intensidad como yo no había visto.

Está recortado a la altura de los marcadores principales para acoger un adorno con forma romboidal que separa visualmente los índices minuteros de los horarios. Recortar ahí ese perfil, cuando lo más fácil hubiese sido separar los índices un poco más hacia el centro y haber dibujado ese pequeño rombo en la esfera principal, es muestra del amor al detalle de Longines. 

Pocas veces lo he visto, más bien diría que ninguna. Parece un verdadero trabajo de orfebrería, sobre todo porque siendo innecesario lo han llevado al siguiente nivel.

Los índices horarios son números arábicos del 1 al 12 y no quiero exagerar, pero creo que son los marcadores con más brillo de todos los que han pasado por el canal. Puede ser que ese perfil sea más grueso de lo acostumbrado, la verdad es que no sé cómo lo han hecho, pero cuando se iluminan de esa manera te sacan una sonrisa porque no es lo que esperas en un reloj. Tengo muchos aviadores y ninguno hace eso. Ni siquiera los cucos o los relojes de vestir llegan a ese nivel en este aspecto. 

Esto es algo que ya me había llamado mucho la atención cuando revisamos el Longines Spirit Zulu Time, pero claro, aquel tenía la esfera azul y no es lo mismo. El contraste con este negro tan profundo es brutal y como ya dije antes, el antirreflejante hace muy bien su trabajo. Así que sumas mucho brillo, mucho contraste y buen antirreflejante y el resultado es espectacular.

A las 3 tenemos el fechador y por eso el índice está ligeramente recortado. Es un cuadrado sin enmarcar que nos muestra la fecha en negativo, pero otra vez con calidad. El fondo es de un color negro mate, igual al de la esfera y por eso apenas se nota, aunque los números se enseñan con buen contraste y por eso se ven bastante bien.

Aunque debo reconocer que a las 3 no es la posición que más me gusta, también hay que concederle que está muy bien integrado.

Debajo de las 12 vemos pintadas en blanco, el nombre de la marca y la palabra “automatic” que, para mi gusto, sobra. Yo hubiese dejado solo “Longines” y el logo de las alas, que como veis es aplicado y muy brillante. 

Cuando dos son bastante, tres son multitud y creo que eso es lo que pasa aquí. Y, sin embargo, no pasa encima de las seis, donde esas cinco estrellas aplicadas y debajo la inscripción cronómetro creo que quedan perfectamente.

Esa secuencia leyendo de norte a sur, la marca, el logo, las estrellas y la palabra cronómetro, creo que son una demostración, un resumen de todo el poderío histórico de Longines y verlo ahí, te hace sentirlo y al menos a mí, me pone orgulloso de tener una pieza que lo representa.

Las manecillas minutera y horaria tienen forma de lápiz, aunque también se estrechan en la base. El perfil metálico parece aluminio cepillado con ese brillo satinado que lo caracteriza.

Ambas llevan lumen en prácticamente toda su longitud.

La segundera es una batuta con enorme pomo en el contrapeso. La punta luce un rombo que también incorpora lumen. Y como veis, el tercio final de la manecilla es de color rojo.

El cristal es de zafiro y, por un lado, enrasa con el bisel, pero luego es convexo. Tiene muy buen antirreflejante por la cara interna y por eso su aspecto y su desempeño son óptimos. 

El bisel muestra tres facetas o anillos. El primero que abraza el cristal es plano y satinado.

Luego viene el que tiene más protagonismo porque es el más ancho y porque está acabado espejo y por último está el vertical que también es cepillado. 

La caja sigue el mismo patrón de terminaciones. En una primera vista cenital vemos las asas con un cepillado circular.

Luego ese perfil o labio que separa visualmente la carrura manteniendo siempre el mismo ancho y como veis, acabado en brillo. La carrura también es satinada, pero mirad de lado el reloj como todo parece tener un crecimiento orgánico e integrarse perfectamente. Cristal, bisel, caja, asas y brazalete. Parece algo sencillo, pero no es tan frecuente de ver.

La corona es como tiene que ser en un reloj así, fácil de asir y manipular, aunque el retorno de información no es tan bueno como a mí me gusta. En el arrastre para cargarlo manualmente apenas lo notas en los dedos y tampoco en los oídos. Lo cierto es que me lo he tenido que arrimar muy cerca de la oreja para oírlo y eso, por un lado, me habla de ajuste fino y buen trabajo de ingeniería, pero la verdad es que a mí me gusta notar por tacto y por sonido lo que estoy haciendo y con este Longing Spirit, pues no hay manera.

 

Es roscada y la verdad es que marca muy bien sus posiciones. Para encontrar la posición del fechador no te vuelves loco como pasa en muchos otros relojes. Y eso es porque tiene un tacto muy fino.

Lo primero que llama la atención es su tamaño. No deja ver nada la zona inferior de la caja, solo las asas. Y eso es porque tiene el mismo diámetro que el reloj. Va atornillada y eso permite que textos y decoración estén perfectamente alineados con el norte. 

En el centro vemos el reloj de arena con alas, que es el logo de Longines, sobre un globo terráqueo matizado y un poquito de relieve, creo que no podría tener más, si no esos dibujos serían cortantes. 

Debajo el nombre de la marca y alrededor varias inscripciones, pero nos quedamos con esos 100 m de resistencia al agua y con el nombre del reloj que también está grabado, Spirit o en español Espíritu justo debajo del logo y de la marca, por lo que la vista trasera también evoca esa conexión de Longines con el espíritu de la aviación pionera.

Como podéis ver, el acabado es igual que la parte inferior de las asas. Un brillo satinado con un cepillado circular mucho más fino de lo que se acostumbra a ver en esta zona. 

Lo único que brilla aquí son los pequeños tornillos que la adhieren a la caja y por eso la sensación general, diría que es la misma que en todo el reloj, o sea, de gran calidad, sin estridencia. 

Voy a decir una cosa. Cuando tuve a su hermano el Longines Spirit Zulu Time, traía una correa azul con un cierre muy chulo, pero siempre pensé que de tener este reloj lo preferiría con brazalete y luego si eso, pues ya le compraría la correa. 

Pues tal cual, nada más llegar el reloj, voy a mirar la web de Longines y veo en accesorios la correa que quiero, pero cuando entro para hacer la compra me sale a 420. Y ahí fue cuando pensé, “Casi que lo hubiese preferido con Correa”. 

La verdad es que los aviadores no los termino de ver todo en acero, aunque lleven asociada esa idea de longevidad. En este tipo de reloj, claramente prefiero un cuero desgastado por el uso, pero bueno, habrá que ponerle una aftermarket porque hasta por una simple nato te piden entre 200 y 250 € ¡por una tira de nailon con dos herrajes! 

Por muy bien hecha que esté, me parece un verdadero abuso y yo creo que no se corresponde para nada con el “spirit” del reloj, ¿cómo va a ser que una correa tipo nato cueste el 10% del precio de toda la pieza? ¿Nos hemos vuelto locos o qué demonios está pasando?

Volviendo al brazalete, se siente sólido, muy bien acabado, cepillado por detrás y por delante, salvo a ambos lados del eslabón central y la cara interna de los laterales, se nota que está mecanizado. Vaya, que le han hecho como un rebaje, una pestaña con menos relieve en esa zona y eso le da un aspecto next level.

No es solo que brille, es que ves ese buen trabajo de acabado. El eslabón final es macho y me consta que para muchos esto ha sido definitivo para que el reloj no le valga. Ya tiene mucho lug to lug, pero esos milímetros extra que le añade el Brazalete hace que a mucha gente el reloj le quede colgando. Vaya, que esa zona no se adhiera a la piel.

Es mecanizado, oculto y de mariposa. Todo bien, pero yo diría que la firma un pelín cutre a láser y apenas se notan ni la marca ni el logo.

Si lo han hecho por discreción, pues la verdad es que así se ve más bien poco y entonces habrían acertado. Pero yo creo que el este reloj, el Longines Spirit, merecía un remate de más altura con esa firma y ese logo grabados en profundidad. Así es como los firma cualquier marca barata y me da que eso no está tan a la altura del resto.

Lo otro que encuentro criticable, aunque bueno, esto lo podría hacer extensivo a la mayoría de marcas y relojes, es que Longines no emplee un tratamiento endurecedor del acero. El reloj tiene 2 años y ya veis cómo está. No sé cuánto uso le dio su dueño anterior, pero os aseguro que esos rayones no se los he hecho yo. 

En la medida en que me gustaría preservar el reloj en las mejores condiciones, porque no va a salir nunca de mi caja, si Dios quiere, es por lo que pido un acero con un tratamiento endurecedor, para que esto no pase y dure más eternamente en las mejores condiciones. 

Longines Spirit 42mm

Conclusiones finales. ¿El mejor Swiss Made por menos de 2000 €?

Llegados a este punto, toca resumir la reseña y la verdad, muy poquitas cosas puedo decir negativas de este reloj. Más bien al revés. 

Una vez más me tengo que contradecir y si no hace mucho tiempo dije que el mejor el suizo por menos de 2,000 € puedes comprar es el Formex Essence, hoy me contradigo y afirmo que el mejor es este. 

Su PVP real son 2.600 € y el del Formex Essence 1.650 €. Hay casi 1.000 € de diferencia. Pero bueno, eso también te habla de la calidad del Formex. Por ese precio, menos de 1.800 € con brazalete y nuevo a la calidad de construcción, al diseño, a unos acabados de altura, le tienes que sumar la historia del valor de marca y ahí sí que Longines gana por paliza.

En realidad creo que he creado una rivalidad injusta porque el precio de los dos relojes difiere mucho, pero bueno, yo no tengo la culpa de que se encuentre mucho más rebajado y ya digo que en esas condiciones por 1.800 pavos, no tengo ninguna duda. El mejor suizo que puedes comprar es este Don Jin Spirit, que seguramente no será perfecto, pero a mis ojos solo tiene una pequeña cosa realmente mejorable, la dureza del acero. Aunque eso lo podría decir del 99% de los relojes, en este me importa más porque quiero que esté conmigo para siempre y en las mejores condiciones. 

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