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Empezando mi colección

NBY Orión P3-C

¡Hey! ¿qué tal? bienvenido a Atrapando
el Tiempo. Mi nombre es Pablo y en el vídeo de hoy voy a reseñar este reloj alemán de la marca NBY, el primero de mi colección y de este canal y la verdad es que ya tenía ganas.

Relojes Made in  Germany

Más de una vez he dicho, tanto en los vídeos como en los comentarios, que los relojes que más me gustan son los alemanes, sobre todo los de la escuela bauhaus, pero también los Flieguer o relojes de aviador, con esos diseños clásicos de la segunda guerra mundial.

Para ser coherente con todo lo expuesto la pieza que traigo hoy no tiene nada que ver con todo eso. Sí, es alemán, sí es un reloj de aviación, pero no es un flieger como esos diseños clásicos de Stowa, Laco o en otro nivel de precios IWC o A. Lange & Söhne.

Los relojes de piloto y la aviación

El reloj y la aviación conforman una simbiosis perfecta, tanto que me atrevo a decir, el uno sin la otra no sería lo mismo y viceversa. Si el primer reloj de pulsera se lo hizo Cartier a Santos Dumont en 1904, fue por crear una herramienta útil para su amigo, pionero de la aviación y que por razones obvias, no podía consultar su reloj de bolsillo mientras manipulaba esos aviones tan rudimentarios.

Ese gran favor que le debemos los amantes de la horología a Santos Dumont y a Louis Cartier, se lo devolvieron los relojes a los pilotos convirtiéndose en un aparato imprescindible para la navegación aérea. Daré un ejemplo que demuestra su importancia. Durante la segunda guerra mundial los pilotos alemanes no eran propietarios de los relojes que usaban para volar, los míticos fliegers, pues debían devolverse los a la Luftwaffe cuando regresaban de las misiones. No eran relojes de uso personal sino un instrumento más del avión.

Los relojes de pilotos además de medir el tiempo transcurrido en el aire, servían también para calcular toda una serie de datos fundamentales para el vuelo, como el consumo de combustible, la velocidad, la capacidad de elevación y el rumbo.

Una vez esbozada muy por encima, la estrecha relación entre el reloj y la aviación, voy a centrarme en esta pieza.

Verde Aurora Boreal

A la vista salta que ese color de esfera no es el habitual, ni siquiera sé si es práctico hablando de la gran visibilidad que se espera de este tipo de relojes en cualquier condición. Lo que sí, es precioso ese verde, no sé cómo definirlo, ¿aurora boreal?. Yo la verdad que no lo había visto nunca antes en un reloj, en realidad en pocas cosas, quizá en algún coche, pero es un color realmente infrecuente a fé que es tan raro como hermoso.

El Grupo Schaumburg

Pero antes de entrar en detalle sobre esta pieza, dejadme que os comente un poco, lo que sé de la marca que no es mucho. NB Yagger pertenece al grupo Schaumburg Watch, matriz que agrupa tres marcas: Schaumburg, que hace relojes más formales y elegantes, algunos de ellos la verdad es que me causa verdadera admiración. Tienen algún mono aguja que me encanta, como uno llamado Squarematic que es precioso y otro GT One que me parece impresionante. Lo cierto es que me flipan todos los relojes de esta marca.

Luego está Nautic Fish que es la marca que usan para sus drivers y esta otra NB Yagger que son sus relojes de aviación.

Orión P3-C

El orion P3C del que lleva el nombre este reloj, es un avión de combate diseñado para la caza submarina y la patrulla marítima que forma parte de la aviación militar alemana entre otras, también por ejemplo de la española.

Esta pieza que conmemora ese avión, es una edición especial que la marca lanzó en 2015 y que yo he comprado en estado N.O.S, es decir, de stock antiguo pero sin usar y con su garantía en regla como cualquier reloj nuevo.

Características generales del NBY Orión P3-C

Precio y apariencia

El precio del reloj eran 800 euros pero a mí me ha salido por la mitad. Lo que más me llamó la atención de él es… adivinadlo, estoy casi seguro que no lo habéis acertado porque lo que más me atrae de esta pieza no se ve por delante. Sí se ve el fruto de su esfuerzo que son las manecillas moviéndose, hablo, ya os lo imagináis, del calibre. Y no lo digo porque sea precioso a la vista, que lo es, no he visto muchos relojes que luzcan una trasera tan hermosa, en este rango de precios me refiero.

Esas Cotes de Geneve, de gran anchura y belleza, esos tornillos azulados, esa ausencia del rotor que lo muestra en todo su esplendor, conforman un movimiento realmente hermoso.

El calibre y su sonido

Pero lo que de verdad me influyó en su compra, además de la belleza de la pieza, es su condición de reloj manual, de los de dar cuerda a diario y lo que eso conlleva, porque, a ver, ya sé que no es lo que se espera ahora, pero a mí me encanta que mis relojes suenen, lo más alto y claro posible y eso con los automáticos actuales es casi un sueño. Pero con estos de remonte manual de la vieja escuela es una auténtica gozada oír el accionamiento de la corona cuando la tija activa los engranajes. Me encanta eso.

Calibre

El calibre tiene cinco puentes rodiados y regulación por cuello de cisne. El hecho de que no lleve grabado su origen, el clásico Swiss Made o el Made in Germany, me hace dudar de si no será un Seagull muy bien adornado, pero como no tengo ninguno no puedo compararlo, si alguno de vosotros lo sabe por favor, dejármelo en los comentarios.

Y poco más puedo decir de él, pues buscando por su nombre en internet el calibre se llama o lo llama la marca GENF – 9097 y sólo encuentro una página de crono 24 donde salen más relojes, pero ninguna información sobre este movimiento.

Precisión del calibre

Lo que sí puedo decir es que muy preciso no es, medido con la aplicación del teléfono que suele usar, desde el 24 de febrero hasta el 1 de marzo dio un resultado de +17,35 segundos al día, pero bueno, habría que medirlo haciendo uso de él, pues esta medición fue con el reloj en la caja y por mi experiencia puedo decir que suele variar mucho. Tanto que, por poner un ejemplo, mi King Samurai está en parado – 26 segundos al día, pero si lo uso baja a – 1 segundo diario, una burrada de diferencia. Por eso dejo este dato un poco en el aire, el de la precisión de este calibre, pues ya digo que este NB Yagger sólo lo he medido en parado.

Claro que también os confieso que me tira de un pie este tema, el reloj que más uso es un Will Freres que adelanta dos minutos y medio al día. Parece una broma, pero no lo es, lo que pasa es que conociéndolo y teniéndole que dar cuerda a diario, pues ya vas manejando lo tú. Un poco como soñar que el tiempo también está en tus manos, que depende de ti de alguna manera. Esa es la ilusión que crean estos relojes, como el Luch mono aguja o todos mis manuales que nunca son tan precisos, pero eso no me importa. Lo que me importa es darles cuerda, oír su mecanismo, esas cosas que me conectan con el reloj de mi abuelo y con otra forma de entender o atrapar el tiempo. Disquisiciones de un tipo entrado en años, supongo.

Estética del frontal

Y volviendo al reloj después de mencionar su calibre tengo que hablar de su estética, exuberante, es cualquier cosa menos discreto. Es un reloj analógico de 2 manecillas y una sub esfera para el segundero, no sé si tengo algo que apuntar sobre su color, si acaso que yo no lo haya visto nunca antes en un reloj, tan brillante, tan hermoso, con ese efectos Sunburst que es una pasada la verdad.

Índices de los minutos

Los índices de los minutos están pintados en forma de barra y las horas en números arábigos de gran tamaño. Falta el 9 cuyo lugar ocupa la sub espera de los segundos y el 12 que lo marca ese gran triángulo con esos pequeños círculos a los lados, tan propio de los aviadores.

Números del dial

Los números 8 y 10 están cortados y confieso que eso es lo que menos me gusta de esta pieza, yo desde luego se los habría quitado, creo que quedaría mucho mejor, de hecho debo decir que no entiendo ese fallo que comparte con muchos relojes, algunos incluso de un nivel muy superior de fama y de precio, se me escapa porque lo hacen así. La verdad es que no lo entiendo, me parece un fallo de diseño grave.

Esfera interior de los segundos

La sub esfera de los segundos es la responsable de ese efecto pues está a las nueve y corta irremediablemente por su tamaño esos números. Lleva pintados los marcadores arábigos de diez en diez.

Leyendas del dial

Debajo de las 12, bueno, del triangulo, podemos ver el acrónimo de la marca y encima de las seis, Special Edition y su parte inferior el Made in Germany. Todos ellos pintados en un color dorado que contrasta con el dominio del verde y le pone un acento de color al dial, donde no hay un solo marcador o leyenda aplicados, todo es pintado en esta esfera.

Manecillas

Las manecillas son romboidales de gran tamaño y presencia para facilitar su lectura y contrastar con el paisaje, siempre verde como el de mi tierra, que recorren todo el día. No tienen contrapeso y su color es negro, aunque están rellenas de lume, el mismo del que están pintados los marcadores.

Bisel y corona

El bisel tiene forma de muelle, juega con la luz constantemente y enmarca muy bien el dial. Un poco barroco, pero con mucha elegancia.

La corona va a juego en el tamaño del reloj y el uso que se le supone. Muy prominente y fácil de asir y manipular, pues desciende abruptamente en su diámetro a medida que se acerca a la caja, para que sea más fácil de accionar. Su acabado pulido contrastando con la caja que es cepillada.

Correa del reloj

El reloj originalmente venía con esta correa tipo band que, por cierto, me encanta. Lo que pasa es que es muy poco práctica, pues esas dos capas elevan el reloj a una altura incompatible con la ropa de invierno que este año ya se está alargando demasiado, no recuerdo otro abril con la estufa encendida como este año.

Volviendo a la correa, yo creo que no está pensada para brazos grandes. Es pequeña y no abraza bien la muñeca. Es muy chula, pero muy poco práctica. De hecho preferí cambiarla por la que lleva ahora y la verdad es que es otro reloj, sigue sin ser discreto, pero es mucho más usable y sobre todo, muchísimo más cómodo

Caja y tapa

La caja desde forma circular, cepillada salvo el anillo que la conecta con el bisel y el frontal de las asas, que son pulidos.

La tapa es roscada y lo único que destaca en ella es esa gran ventana que deja apreciar en todo su esplendor el bello movimiento que acoge. Algo que llama la atención bastante es que no tenga grabado en el movimiento o en la tapa el origen del calibre o alguna leyenda o referencia propia del reloj como acostumbramos a ver en todas nuestras piezas con mayor menor profusión.

La verdad es que es algo raro, cualquiera diría que se trata de un MOD o de un reloj pirata. El reloj, la verdad, es que me encanta. Es de los primeros que miro en cuanto que abro la caja, además es mi primer reloj alemán, pero estoy seguro de que no va a ser el último.

Medidas del NBY Orión P3-C

Y ya para acabar esta revista solo me falta daros las medidas del reloj que son:

  • 44 mm de diámetro,
  • 53 lug to lug,
  • 12,2 milímetros de alto
  • 22 mm de ancho entre asas
  • Cristal de zafiro en el frontal, sin anti reflectante
  • Cristal mineral en la tapa.

Las nuevas generaciones y la relojería

Y acabada la reseña y como este vídeo es un poco más corto de lo normal, dejadme que aprovecha la ocasión para hablaros de algo que me ronda la cabeza, que me preocupa en cierta manera y que, desde luego, me sorprende mucho.

Viendo las estadísticas del canal que nos proporciona YouTube, hay un dato que me llama la atención, que es la edad de quienes nos veis. No sé si estos datos específicos de este canal son extrapolables, pero me preocupa bastante que las nuevas generaciones, influidas por el móvil o ahora los e-watch, estén dejando de lado el uso de nuestros queridos relojes.

Si hago una lectura inmediata de estos datos estadísticos, es lo primero que cabe pensar, pero también es verdad que, nos aficionamos más a este mundo de la horología a medida que vamos cumpliendo años. Al menos ese es mi caso y creo que el de muchos. De alguna forma esto lo confirman los datos que leí y tiene su lógica que sea así, pero a mayores de eso me inquieta que, actualmente no haya esa transmisión generacional y que nuestros jóvenes que mañana serán adultos, nunca echen de menos usar estos aparatitos maravillosos por no haber tenido la experiencia a una edad temprana de sus uso. Ahí os dejó ese pensamiento que me apetecía compartir con vosotros.

Y nada más por hoy, espero que te haya gustado la reseña, si es así coméntala, compártela, suscríbete a nuestro canal de YouTube para estar al tanto de las nuevas video-reseñas.

Muchas gracias por estar ahí y si quieres nos vemos en el siguiente vídeo. Un saludo del equipo y hasta pronto!

Puntuación del NBY Orión P3-C

Las puntuaciones de esta sección están basadas en gustos y criterios propios del equipo de Atrapando el Tiempo, intentando ser lo más objetivos posible para trasladar una valoración lo más aproximada a la realidad. Si quieres valorar este reloj, deja tu comentario con una reseña de estrellas más abajo. 

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